Tú
Tú, lejana ironía, que escapaste sin más. Aquí estoy, contigo, no me he marchado, te llevo dentro. Crees que cuando fluyes del mar, cuando navegas hacia otros mundos, no te veo, no soy consciente, pero te equivocas. Partiste un día de invierno, y en tus maletas, arrastraste mi alegría, lejos de aquí. Tú, que lo eres todo, que tejes mi refugio, mi poesía, sigues madurando en mi recuerdo, sigues viva en mí. ¿Por qué estoy creando? ¿Por qué estoy viviendo de un recuerdo que no me permite seguir adelante?. No lo sé. Sólo sé que mientras esté aquí, recordando, seguirás pura como siempre, siempre a mi lado, y ni el propio destino, ni la propia certeza más tangible, podrá contradecir mis sentimientos. Tú, luz del día, sombra de la noche, aurora divina, rumor del mar: tú, y sólo tú... p.d: Maribel, mi amor hacia ti, jamás morirá. Te quiero, cariño...