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Colores, dibujando siluetas sobre el agua

Colores, dibujando siluetas sobre el agua Telas zigzagueando sobre las olas, dirigidas por el viento, en direcciones cambiantes y caprichosamente aleatorias. Colores infinitos, bailando sin música, sobre la bravura de un mar enfadado, áspero, azul turquesa.  Miles de artilugios voladores, elevándose y descendiendo, a merced de la dirección e intensidad del viento, entrecruzándose, enganchándose a veces, y alejándose y acercándose unos a otros, en un compás infinito, sin patrón alguno establecido de antemano. Espectáculo sin precedentes, que deja sin palabras al espectador inesperado, y sin adjetivos al narrador, el cual, humildemente, trata de describir lo visto y vivido, a lo largo de la bahía, completamente desbordada de colores, de botes de pintura volcados accidentalmente por el pintor, en un acto tan involuntario como artístico. Dirigidos desde tierra, difícilmente obedecen a su amo y señor , cortando sus cadenas, y recuperando la libertad que jamás debieron perder, bailan...

Ulysses y David

Ulysses y David Dicen que Ulysses es la mejor aplicación para escritores y según me indica mi ligera experiencia de uso, lo creo posible. Mi amigo David sigue escribiendo con su pluma estilográfica, sobre papel verdugado, especial para pluma, un papel muy diferente al folio estándar. Me parece una forma maravillosa de desarrollar su pasión por la escritura. David se niega a comprar un lector de ebook, ni un iPad como herramienta de redacción de textos. No es cabezón ni es antiguo. Es un escritor tradicional, y a pesar de nuestras diferencias en las formas, en el fondo, nos entendemos, y nos admiramos muchísimo. Cuando le hable de mis primeras sensaciones con Ulysses, me entenderá, y se interesará por los aspectos positivos que puede aportar para mi labor. Pero no se lo instalará, ni escribirá ningún texto usando este programa con su ordenador. Seguirá sentándose en su mesa, eligiendo una de sus plumas, y dibujando trazos que darán forma a letras, palabras y párrafos, sobre sus hojas...

El puerto

Escucho el sonido de las olas golpeando, rompiendo sobre las rocas, todas ellas rodeadas de agua cristalina. Continúo nadando, deslizando mis brazos en paralelo al plano del agua, completando en cada movimiento un semicírculo ideal, valiéndome del estilo braza que me permite desplazarme de forma tranquila y sosegada, disfrutando de todas las maravillas que la madre naturaleza ha puesto a mi disposición. Pequeñas y medianas embarcaciones, acceden al puerto. Otras zarpan, y se van alejando, poco a poco. Al cabo de unos minutos, tan sólo puedo ver ligeros rieles de espuma blanca ocupando el camino por el que se van distanciando de mi. Todo es tan bonito, tan tranquilo aquí, que el tiempo parece haberse quedado atrapado en algún sitio al que no quiero acceder. Algunos peces me rodean, rozan mi piel por diferentes zonas, y en algunas de ellas he sentido ligeros pinchazos, mordiscos… Tengo la sensación de que tratan de limpiarme las zonas muertas de la piel, como los pececillos usados para a...

Plumas

Cada día, al despertar y acercarme al baño, tu primer sonido, supone para mi, mi primer saludo de buenos días. Te acercas a la parte central de la jaula, encima de uno de los palos, y asomando el extremo anterior de tu pico, me invitas a acariciarlo. Vuelves a saltar, desde el palo hasta el nido, te introduces en él, y vuelves a salir, saltando de nuevo con gran agilidad sobre el palo. Si permanezco un rato junto a la jaula, estos movimientos tuyos, se convierten en un infinito bucle del que acabas completamente agotada, pero muy feliz. Me ves merodeando por la cocina, y comienzas un baile agaporni enloquecido, eléctrico, reptando con tus patas y tu pico en un deslizar en vertical, sobre los alambres de tu jaula. Me acerco, y me esperas de nuevo sobre tu palo favorito, y me ofreces tu pico, para que te lo toque, y salgas pitando después de eso. Vives feliz en tu jaula-hogar, junto a tu marido, el Señor ‘Caballero del Zodiaco’ Murf. Él jamás deja de atenderte, y más aún durante el perío...

Tu imagen de fondo

Sueños incontrolables,  la noche absorbiendo mi dolor, desatado, y tu preciosa imagen de fondo… Rencillas que no se curan, la luz de la mañana golpea la pared, querer y no poder, carrusel de sensaciones e imágenes que llenan la habitación, y tu preciosa imagen de fondo… El sonido distante de la noria de agua me despierta, desconcertadas situaciones vividas en otra vida, agua de lluvia golpeando la ventana, y tu preciosa imagen de fondo… Despertar de una pesadilla prolongada en el tiempo, las dudas que quedaron atrás jamás deben regresar al presente, y tu preciosa imagen de fondo… Caricias sinceras nacidas de la pasión descontrolada, suaves besos arreciando por todo tu ser, por todo mi ser, y tu preciosa imagen de fondo… Tórtolas peleando por un lugar donde permanecer, silencios interrumpidos por el discurrir de la vida en el pueblo, y tu preciosa imagen de fondo… Nada podrá alejarme de la luz que desprenden tus ojos, nada evitará que jamás deje de quererte con toda la intensidad qu...

Ron

Al acceder a la salita, con la primera luz del amanecer, tus ronroneos son lo primero que me embarga el corazón de alegría. Te acaricio mientras te digo cosas bonitas, tal y como mereces, y tú no paras de jadear lleno de placer, de ilusión y de felicidad. Eres un animal maravilloso, capaz de llenar de cosas bonitas un corazón que ha sufrido demasiado, que sigue sufriendo demasiado, pleno de incertidumbres y de sombras. Siempre listo para salir, te vuelves loco cuando detectas que nos acercamos al cajón a buscar tu arnés. Arañas mis manos con tus dientes, pero no me muerdes, sólo buscas agradecerme el que haya pensado que te gustaría pasear. Una vez que logro prepararte para salir, me arrastras con una fuerza incontenible. Te llevo al campo, y te suelto, y eres en ese momento el ser más feliz del mundo entero. Trotas, a toda velocidad, y vas olfateándolo todo, buscando conocer todos los olores, identificarlos, y localizarlos. Necesitas conocer cada palmo del terreno, hacertelo tuyo. ¡Co...

Mensaje silencioso

¡Qué bonito es,  cariño mío,  ese mensaje silencioso,  que tu mirada enamorada,  me regala sin motivo, ese mensaje sin palabras, que dibujan tus preciosos ojos, sobre mis apasionados ojos…! Torres Vera, Diego ( 30/11/2019)