Ron
Al acceder a la salita, con la primera luz del amanecer, tus ronroneos son lo primero que me embarga el corazón de alegría. Te acaricio mientras te digo cosas bonitas, tal y como mereces, y tú no paras de jadear lleno de placer, de ilusión y de felicidad.
Eres un animal maravilloso, capaz de llenar de cosas bonitas un corazón que ha sufrido demasiado, que sigue sufriendo demasiado, pleno de incertidumbres y de sombras.
Siempre listo para salir, te vuelves loco cuando detectas que nos acercamos al cajón a buscar tu arnés. Arañas mis manos con tus dientes, pero no me muerdes, sólo buscas agradecerme el que haya pensado que te gustaría pasear. Una vez que logro prepararte para salir, me arrastras con una fuerza incontenible.
Te llevo al campo, y te suelto, y eres en ese momento el ser más feliz del mundo entero. Trotas, a toda velocidad, y vas olfateándolo todo, buscando conocer todos los olores, identificarlos, y localizarlos. Necesitas conocer cada palmo del terreno, hacertelo tuyo. ¡Con qué alegría se te ve ir y venir, desaparecer entre los arbustos, y aparecer buscándome, siempre con esa sonrisa perenne en tu rostro, con esa orejas picudas siempre levantadas, buscando no perderte nada, tratando de percibir cada sonido, cada palabra, cada gesto…!
Dejarte suelto y observarte, me devuelve la paz que mi corazón necesitaba, y el tiempo se para mientras tú trotas por todo el terreno, sin perder mi referencia en ningún momento. alejándote y acercándote, viniendo y rozándome, observándome desde la distancia, comprobando que sigo ahí.
Gracias por haber llegado a nuestras vidas, pues tu sola presencia lo ha cambiado todo. Al llegar a casa, cada día, eres el primero en celebrarlo, saltando hasta mi pecho, golpeándome con tus patazas hasta casi hacerme caer, y al largarme, eres el que más llora por mi ausencia momentánea.
La única manera que he encontrado de poder agradecerte tanto cariño, tanta entrega hacia los habitantes de nuestra casa, ha sido plasmar sobre el papel, estas palabras que tú has inspirado, y que yacían pululando, en lo más profundo de mi corazón…
Escribe: Torres Vera, Diego ( 27/12/2019)
Comentarios
Publicar un comentario